jueves, 6 de agosto de 2009

ORACIÓN

Divino Niño Jesús Dios de mi corazón y modelo de mi conducta, estate siempre conmigo para separarme del mal y hacerme semejante a Ti, haciendo que crezca en sabiduría y gracia delante de Dios y de los hombres.
¡Oh dulce y pequeño Niño Jesús,
yo te amaré siempre con todo mi corazón!
Divino Niño Jesús, Bendícenos
Divino Niño Jesús, Escúchanos
Divino Niño Jesús, Óyenos.
Amén.

sábado, 13 de diciembre de 2008

MI BUEN NIÑO JESÚS EN TI CONFÍO

Postrado ante tus pies, humildemente,
Vengo a pedirte dulce Jesús mío,
Poderte repetir constantemente:
Mi buen Niño Jesús, en ti confío.

Si la confianza es prueba de ternura,
Esta prueba de amor darte yo ansío,
Aun cuando este sumido en amargura,
Mi buen Niño Jesús, en ti confío.

En las horas más tristes de mi vida,
Cuando todos me dejen, ¡Oh Dios mío!,
Y el alma este por penas combatida,
Mi buen Niño Jesús, en ti confío.

Aunque sienta venir la desconfianza,
Y aunque todos me miren con desvío,
No será confundida mi esperanza:
Mi buen Niño Jesús, en ti confío.

Si contraje contigo santa alianza
Y te di todo mi amor y mi albedrío,
¿Cómo ha de ser frustrada mi esperanza?
Mi buen Niño Jesús, en ti confío.

Y siento una confianza de tal suerte,
Que sin temor a nada Jesús mío,
Espero repetir hasta la muerte:
Mi buen Niño Jesús, en ti confío.

ORACIÓN AL NIÑO JESÚS

Para todos los días

Acuérdate oh Dulcísimo Niño Jesús que has dicho:

"Todos los que quieran pedir, pídanlo por los méritos de mi infancia y nada les será negado. Si quieren agradarme confíen en Mí. Si quieren agradarme más, confíen más. Si quieren agradarme inmensamente, confíen inmensamente en Mí. Según sea la fe de ustedes, así serán las cosas que les sucederán. Nada es imposible para quien tiene fe".

Nosotros queremos confiar inmensamente en Ti.

Por los méritos de tu infancia ayúdanos a llevar una vida santa, perdona nuestras culpas, líbranos de los castigos que merecemos por nuestros pecados, y de todos los peligros para el alma y el cuerpo; concédenos aquellos favores que más estamos necesitando, y después de una vida llena de paz, de alegría y de buenas obras, llévanos a la gloria del paraíso, donde con el Padre y el Espíritu Santo, vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

Jesús, José y María, bendigan nuestros hogares.
Jesús, José y María, líbrennos de todo mal.
Jesús, José y María, salven nuestra almas.

Amén. aleluya.

En el nombre del Padre ................

jueves, 11 de diciembre de 2008

ORACIÓN DEL ENFERMO

Oh querido y dulce Niño Jesús, vengo a tu presencia agobiado por el sufrimiento que ocasiona mi enfermedad y movido por la más grande confianza para implorar tu ayuda divina.

Sé que cuando estabas en este mundo te compadecías de la muchedumbre que sufría, sobre todo de aquellos que eran atormentados por el dolor. Por el infinito amor que tenías, los curabas de sus males y tus milagros fueron la demostración palpable de tu amor y misericordia.

Por ello, oh Divino Niño, te pido humildemente que me concedas la fortaleza necesaria para soportar el dolor, el alivio y consuelo en los momentos más difíciles y sobre todo la gracia muy especial de recuperar mi salud, si conviene para el bien de mi alma. Con ella podré alabarte, darte gracias y adorarte durante toda mi vida. Amén

domingo, 23 de noviembre de 2008

ROSARIO AL DIVINO NIÑO JESÚS

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo

Se besa la medalla con amor, diciendo: DIVINO NIÑO JESÚS, BENDÍCENOS.


Sobre cada una de las tres cuentas, se dice en honor a la Sagrada Familia:
“El verbo se hizo carne y habito entre nosotros”.
Un Padre Nuestro.
Gloria al Padre, Gloria al Hijo, Gloria al Espíritu Santo, como era en el principio, por los siglos de los siglos. Amén.
(Decir todo, tres veces)

En cada una de las cuentas, en honor a los doce años de la Santa Infancia de Jesús, se dice:
“Bendícenos yo te adoro a la edad de un año”.

Un Avemaría.
(y asi sucesivamente hasta llegar a ".......a la edad de doce años").

Y luego al finalizar rezar una Salve.



viernes, 21 de noviembre de 2008

CONSAGRACIÓN DEL HOGAR

DIVINO NIÑO JESÚS que bendices y proteges las casas donde está expuesta y es honrada tu Sagrada Imagen. Te elegimos hoy y para siempre por Señor y Dueño de nuestra casa, y te pedimos que te dignes demostrar en ella tu poderoso auxilio, preservándola de la enfermedad, del fuego, del rayo, de las inundaciones, de los terremotos, de los ladrones, de las discordias y de los peligros de la guerra.

Bendice y protege a las personas que aquí habitan, y concédeles la paz, una gran fe, verdadero amor a Dios y al prójimo, paciencia en las penas, esperanza en la vida eterna, y facilidades de trabajo, empleo y estudio, y la gracia de evitar los malos ejemplos, el odio, el pecado, la condenación eterna y todas las demás desgracias y accidentes. Amén.

ORACIÓN POR LA FAMILIA

Niño Jesús, Tú viviste en la familia de Nazaret, modelo ideal de la familia cristiana; haz de cada hogar un santuario en donde se aprecie y se respete la vida abierta a la fe, a la esperanza, a la alegría, a la reconciliación y a la paz.

Abre nuestros hogares a la oración, a la aceptación de la palabra de Dios, al testimonio de vida cristiana, al compromiso para construir una sociedad justa.

Danos a todos ricos y pobres, el pan de cada día, una casa digna para llevar vida verdaderamente humana. Que nuestras familias sean “hogares” de encuentro cariñoso.Te los pedimos por los méritos de tu infancia. Amén.

ORACIÓN PARA VERSE LIBRE DE PELIGROS

Señor Dios, rey Omnipotente: en tus manos están puestas todas las cosas.
Si quieres salvar a tu pueblo nadie puede resistir a tu voluntad. Tú hiciste el cielo y la tierra y todo cuanto en ellos se contiene.

Tú eres el dueño de todas las cosas. ¿Quién podrá resistir pues a tu Majestad? Señor Dios de nuestros padres: ten misericordia de tu pueblo porque los enemigos del alma quieren perdernos y las dificultades que se nos presentan son muy grandes.

Tú has dicho: “Pedid y se os dará. El que pide recibe, pero pedid con fe”.
Escucha pues nuestras oraciones. Perdona nuestras culpas. Aleja de nosotros los castigos que merecemos y haz que nuestro llanto se convierta en alegría para que viviendo alabemos tu santo Nombre y continuemos alabándolo eternamente en el cielo. Amén.

OREMOS POR LA PAZ DE NUESTRA PATRIA

Señor Jesucristo:
Haz que seamos instrumentos de tu paz;
que donde haya odio, sembremos amor;
donde haya ofensas, perdón;
donde haya discordias, construyamos la paz.

Oh Divino Maestro:
Tú nos enseñaste que quienes trabajan por la paz,
son llamados hijos de Dios.
Que con constancia establezcamos la justicia y la verdad
como fundamento de la paz, firme y duradera.

Señor; Tú concedes la paz como un Don y como una
tarea que tenemos que realizar con tu ayuda;
concédenos la gracia de acoger tu paz, ayúdanos a tener
actitudes de paz, que nuestras palabras sean de paz,
que realicemos obras de paz y que construyamos la paz
que nuestra patria y nosotros necesitamos. Amén.

PLEGARIA PARA OBTENER SERENIDAD

Niño Jesús: tú eres el rey de la Paz;
ayúdame a aceptar
sin amarguras
las cosas que no puedo cambiar.

Tú eres fortaleza del cristiano;
dame valor para transformar
aquello que en mi debe mejorar.

Tú eres la sabiduría eterna,
enséñame en cada instante como
debo obrar para agradar más a Dios
y hacer mayor bien a las demás personas.

Te lo suplico, por los méritos de tu infancia a
Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

SÚPLICA PARA TIEMPOS DIFÍCILES

Divino Niño Jesús:

Tengo mil dificultades: ayúdame.
De los enemigos del alma: sálvame.
En mis desaciertos: ilumíname.
En mis dudas y penas: confórtame.
En mis soledades: acompáñame.
En mis enfermedades: fortaléceme.
Cuando me desprecien: anímame.
En las tentaciones: defiéndeme.
En las horas difíciles: consuélame.
Con tu corazón paternal: ámame.
Con tu inmenso poder: protégeme
Y en tus brazos al expirar: recíbeme.
Amén.

UN MINUTO CON EL NIÑO JESÚS

¡Bendíceme, Niño Jesús!
Y ruega por mi sin cesar.
Aleja de ni, hoy y siempre el pecado.
Si tropiezo tiene de tu mano hacia mí.
Si cien veces caigo, cien veces levántame.
Si yo te olvido, Tú no te olvides de mí
Si me dejas Niño, ¿que será de mí?
En los peligros del mundo asísteme.
Quiero vivir y morir bajo tu manto.
Quiero que mi vida te haga sonreír,
Mírame con compasión,
No me dejes Jesús mío.
Y al fin, sal a recibirme
Y llévame junto a Ti.
Tu bendición me acompañe hoy y siempre.
Amén.
Aleluya.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo……


Y AHORA OYE A TU SALVADOR.

Sigo tus luchas y quiero ayudarte.
Junto a Mí no desesperes.
Donde yo estoy no hay que temer.
Confía en mí y vencerás.
Quien me ama asegura su salvación.
Ante mí huyen el pecado y el infierno.
La victoria será de quien tenga Fe.

"Según sea tu Fe, así serán las cosas que te sucederán”
(S. Biblia Mt. 8-13)